Photoblog del entorno mediterráneo

Entradas etiquetadas como “Villamarchante

Primavera de paulownias

“Precioso bosque

himno a la primavera

alborozado”

Anuncios

Olivo

“Lento destila

en espartanos suelos

sangre dorada”

_dsc1222-hdr-2-2


Un remanso de paz

 

“Dentro del monte

alimentos del alma

paz y belleza”

_dsc1155-hdr-pano-2_dsc0776_dsc1199_dsc1183


Pinares Otoñales (Requiem por les Rodanes)

“La belleza y la muerte son dos cosas profundas, 
con tal parte de sombra y de azul que diríanse 
dos hermanas terribles a la par que fecundas, 
con el mismo secreto, con idéntico enigma.”

Victor Hugo (La Belleza y la Muerte).

_DSC0470

Llevaba unos meses esperando a que se dieran las condiciones atmosféricas y de luz más adecuadas para volver a Les Rodanes y poder seguir documentando fotográficamente la dramática y meteórica devastación de sus pinares. Buscaba un día con cielos azules puros y luz dorada, para de este modo resaltar el fenómeno, lo cual se produjo el pasado día de la Inmaculada.

A la vista de la anterior imagen no creo que a nadie le extrañe el título de esta entrada. La fotografía evidencia que el oxímoron está completamente justificado; de no ser porque sabemos que el pino es un árbol de hoja perenne, a primera vista creeríamos estar ante un bosque caducifolio en plena otoñada.

_DSC0481

A finales del verano ya mostraba en un post la tragedia medioambiental que viene ocurriendo desde hace más de un año en el Parque Natural de Les Rodanes, una de las cada vez más escasas masas boscosas de pinar que quedan en las cercanías de la ciudad de Valencia y su área metropolitana. Allí comentaba cómo una plaga de Tomicus sp. o barrenador del pino está arrasando con los pinares a los que ataca con una extraordinaria agresividad y terrorífica eficacia. Quien quiera saber más sobre el asunto no tiene más que detenerse en la Web de la Coordinadora de los Bosques del Turia y leer las explicaciones técnicas que allí sabiamente nos ofrece Luis Francisco Castillo, su Vicepresidente.

Una visita al paraje nos permite apreciar que afortunadamente no todo está afectado por igual, existiendo unas áreas más castigadas que otras. En el peor de los casos podemos encontrar estampas como esta, donde algunos ejemplares sanos sobreviven entre numerosos cadáveres.

_DSC0427

Y para quien se piense que el plano anterior está intencionadamente sesgado, no hay más que abrirlo un poco para constatar la auténtica magnitud de la tragedia.

_DSC0435

En algunas zonas el panorama es ciertamente dantesco y si nos queda la duda de si los árboles afectados tienen alguna posibilidad de recuperación, sólo tenemos que acercarnos a uno y comprobar que cualquiera de sus ramas está completamente seca, mostrándose tan quebradiza como el cristal.

_DSC0448

Sin embargo, hay que reconocer que hasta en un escenario como este podemos encontrar belleza, como en este valle que fotografié a contraluz y donde se entremezclan los rojos y los verdes como si de un bosque otoñal se tratase.

_DSC0455

Llegado a este punto, creo que podemos entonar sin duda el Requiem por Les Rodanes, pues al menos en un elevado porcentaje, su pinar va a desparecer sin remisión.

_DSC0439

Parece como si el bosque quisiera unirse a nosotros y elevar una callada plegaria hacia el cielo manifestando su impotencia ante la enfermedad que parece.

_DSC0487

Sólo nos resta acompañarlo amorosamente y devolverle algo del cariño con el que tan generosamente nos ha tratado durante toda nuestra vida.

Quien nos iba a decir, hace tan sólo un par de años, que a comienzos de 2015 estaríamos huérfanos de la Sierra Perenchiza, que sucumbió presa de las llamas y de la Sierra de Les Rodanes, que lo está haciendo víctima de un pequeño insecto. Descansen en paz.

Nota para fotógrafos.

Realicé las imágenes un día con viento de poniente, que aquí suele dejar los cielos muy azules y nubes con interesantes formas. El azul del cielo contrasta muy bien con los ocres y rojos de las pinadas afectadas, resaltándolas. Además, las fotografías se tomaron a primera hora de la mañana con el sol a menos de 20º del horizonte, momento que se conoce como hora dorada y que también ayuda a destacar los tonos cálidos. Para reforzar aún más lo anterior, empleé un filtro polarizador. Aunque algunas imágenes parezcan algo repetitivas, con ello pretendo mostrar la importancia de la focal y el encuadre a la hora de realizarlas, mostrando que pequeñas variaciones en ambos parámetros pueden traducirse en importantes diferencias en el resultado final.

_DSC0492